Concluimos hoy el repaso a los grupos de la primera fase de la Champions League de este año. Allá van mis apuestas.
GRUPO E
1º - Bayern Munich Pocos se esperaban su presencia en la final del Santiago Bernabeu el pasado mayo. El conjunto bávaro ha vuelto, por fin, a la élite europea, pasando de ser un equipo que iba con el nombre por delante a un lugar de privilegio entre los grandes del continente. Mantienen bloque, y su andadura no debería distar mucho de lo acaecido el último año. Uno de los máximos favoritos a estar en Wembley.
2º - AS Roma Los italianos han consolidado su oferta de fútbol alegre, diferente a los cánones establecidos en su país. Ahora, por fin, tutean a los mejores del Calcio; sin ir más lejos, sólo los romanos aguantaron el pulso al Inter durante el último Scudetto, prácticamente hasta el final. Son un equipo experto, con mucha pólvora arriba y una defensa que se ha visto las caras con rivales de toda categoría. Aunque, como de costumbre, sus expectativas no van más allá de intentar la machada en octavos, los hombres capitaneados por el incombustible Totti están obligados a ser segundos en un grupo muy asequible.
3º - CFR Cluj El Cluj es uno de los equipos que han roto el equilibrio de poder habitual en Rumanía en los últimos años. Los históricos como el Steaua o el Rapid de Bucarest han sido desplazados por una nueva aristocracia a la que pertenecen el Cluj, el Unirea Urziceni o el Vaslui de López Caro. De hecho, no es la primera ver que este humilde club escuchará el himno de la Liga de Campeones, y cuando lo hicieron tuvieron una actuación muy decente. Sin embargo, siguen estando lejos del nivel necesario para pasar a octavos.
4º - FC Basilea Una de las peritas dulces habituales de los sorteos. El Basilea llega como representante de un fútbol, el suizo, caracterizado por su absoluta falta de competitividad. Los helvéticos tienen a ese mito viviente llamado Frei y poco más. El hecho de que lo pasaran mal por momentos para superar al Sheriff Tiraspol en la previa dice mucho de ellos.
GRUPO F
1º - Chelsea FC El club propiedad de Roman Abramovich asalta por enésima vez el trono europeo con la vitola de favorito. La única incorporación ha sido la del mago israelí Yossi Benayoun, mientras que se marcharon clásicos como Ballack, Belletti o Joe Cole. A grandes rasgos, la plantilla es idéntica y las aspiraciones también. La primera fase será un trámite para los blues.
2º - Olympique Marsella Los marselleses llegan con la intención de dar un salto de calidad a nivel continental. Una vez recuperada la liga doméstica, que se les resistía desde 1993, ahora buscarán volver a tener relevancia en la competición que ganaron ese mismo año. El grupo parece ideal para foguearse con rivales de nivel sin pasar excesivos apuros. Aunque tendrán que enfrentarse al frío moscovita, parecen claros favotiros para pasar de ronda.
3º - Spartak Moscú Su baza será la de todo equipo ruso: el clima adverso que tendrán que superar aquellos que visiten la ciudad del Kremlin. Obviando esta circunstancia, no da la impresión de que estemos ante un conjunto demasiado potente. Será complicado que queden segundos de grupo.
4º - MSK Zilina El campeón eslovaco parte como cenicienta de este grupo. Un equipo totalmente desconocido del que se espera poco o nada.
GRUPO G
1º - Real Madrid El grupo que deparó el sorteo se antoja complicado, con grandes dosis de recuerdos históricos, pero no hay excusas: el cuadro de Jose Mourinho es el mejor de los cuatro y, como tal, debe quedar primero. El último proyecto de grandeza de Florentino Pérez tiene al portugués por bandera y un plantel de jugadores sin otro objetivo que levantar la copa en Londres.
2º - Ajax Amsterdam Toca reverdecer viejos laureles. Uno de los clásicos de Europa vuelve a la máxima competición continental tras un lustro de ausencia, y ha de hacerlo a lo grande. El ajacied es un conjunto con madera de octavofinalista. Su defensa, formada por Van der Wiel, Aiderweirdel, Vertonghen y Anita hace las delicias de los ojeadores de medio mundo por su juventud, calidad y potencial. Arriba, Luis Suárez es la referencia total, un jugador que tras revalorizarse en el Mundial aspira al siguiente escalón. El Ajax es, en definitiva, un equipo muy atractivo con muchas opciones de pasar esta fase.
3º - AC Milan El tremendo golpe asestado al Real Madrid en la última Champions League no ha de servir de precedente. El Milan sigue siendo un equipo envejecido y con pocas alternativas jóvenes, con el hándicap añadido de que Berlusconi ya no suelta dinero con la alegría de antaño. Si tu fichaje estrella es Papasthopoulos, no puedes estar al nivel de los grandes de Europa. La renovación no avanza y, de continuar así, el Milan seguirá hundiéndose en el panorama europeo.
4º - AJ Auxerre De estar en otro grupo, el Auxerre sería probablemente un candidato serio a pasar a octavos de final, pero los hados no fueron benévolos con los franceses y los colocaron entre la crème de la crème del continente. Aún así, nadie debe despistarse al enfrentarse a un equipo que proviene de una liga de máximo nivel que se cargó en la previa a un equipo notable como el Zenit de San Petersburgo. Incomodará a todos, aunque es casi imposible que pase de ronda.
GRUPO H
1º - Arsenal FC Por su potencial y por el nivel del grupo, no vale otra cosa que ser primero. Aunque económicamente atraviese un mal momento, las exigencias que recaen sobre los gunners son altísimas. Un motivo para la esperanza es que, finalmente, Cesc Fábregas seguirá en Londres. De la mano de Arsène Wenger, el Arsenal seguirá paseando su atractiva propuesta de fútbol por el Viejo Continente, y, sobre el papel, lo hará hasta bien entrada la temporada.
2º - Shaktar Donestk Como en el caso de los equipos rusos, el frío será el mejor aliado del Shaktar Donestk. Sin embargo, este equipo tiene una plantilla muy completa configurada por numerosos jugadores brasileños y ya ganó la Copa de la UEFA hace dos temporadas. Un conjunto correoso al que nadie quería. Los rivales que les han caído en gracia propiciarán su pase a octavos, objetivo que conseguirían por primera vez.
3º - Sporting Braga El sorprendente verdugo del Sevilla ha demostrado ser un equipo convincente, con las ideas claras y cierta calidad. A pesar de la gratísima impresión que han dejado en sus eliminatorias frente al Celtic de Glasgow y el conjunto andaluz, es probable que la Champions League les venga grande. A pesar de ello, no se les puede descartar.
4º - Partizan Belgrado El Pequeño Maracaná de la capital serbia y su ambiente infernal serán sus mejores armas. Rival asequible sin mucha experiencia en el escenario europeo. Darán algún susto, pero no parecen tener capacidad para alcanzar los octavos de final.
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viernes, 27 de agosto de 2010
jueves, 17 de junio de 2010
Sobre el patriotismo borreguil y otros menesteres dignos de mención
Es una de las imágenes del Mundial. El delantero norcoreano Jong Tae-Se incapaz de contener las lágrimas al escuchar el himno de su país. Una instantánea que, la verdad, sería muy emotiva de protagonizarla un español o un nigeriano, pero que, al tratarse de ese bicho raro que es Corea del Norte, obliga al matiz. Es más, que la protagonice la estrella de la selección asiática obliga al doble matiz.
Vamos por partes: el régimen norcoreano se ha ganado a pulso el dudoso honor de ser el más hermético del planeta, como deducimos por las escasas informaciones que nos llegan de allí. Hablamos de un país que fue fundado al acabar la Segunda Guerra Mundial, liderada durante medio siglo por el Presidente Eterno Kim Il Sung y cuyos casi 25 millones de habitantes están obligados al culto reverencial a las figuras del susodicho y su hijo y actual mandatario/dictador de la república Kim Jong-Il. Hablamos de un país en el que Internet, la televisión y demás medios de comunicación son constantemente controlados y censurados por el gobierno y que ha tenido que piratear ilegalmente la señal televisiva surcoreana para poder ver el Mundial. Hablamos de país en el que cuesta horrores entrar o salir y en el que la electricidad se corta de noche. Hablamos de un país que depende de su armamento nuclear para hacer prosperar su economía y tener cierta relevancia política en el mundo. Hablamos de un país en el que las hambrunas son habituales y los pobres miles. Hablamos de un país, en definitiva, difícil de amar si vives en él, no hablemos ya de adorarlo hasta el punto de llorar al escuchar su himno.
Llegados a este punto, se pregunta uno qué le ocurrirá a un norcoreano para mostrar tanta devoción hacia una patria donde las condiciones de vida son deplorables. La razón más plausible parte de la manipulación. Esto es sólo una teoría, pero la República Popular de Corea tiene todas la pinta de ser uno de esos Estados, prácticamente extintos, que basan su fuerza política en cerrar las miras de sus habitantes para llevarles al desconocimiento del exterior y convencerles de que lo que tienen en su país es lo mejor que encontrarán jamás. Esto suele llevar a que los pobres se conformen o incluso alegren de tener lo poco que tienen. Esto, unido al culto enfermizo a su líder, podría explicar una reacción tan profunda como la del futbolista que nos atañe al sentir que representa a su país en un evento tan importante. Aquí es donde llega el segundo matiz, y es que Jong Tae-Se, ¡no ha vivido nunca en Corea del Norte!
Esto es lo más desconcertante del asunto. Podría decirse que ayer el mundo se enteraba de los orígenes del "9" de la selección norcoreana: padres surcoreanos, criado en Japón. Lejos de Kim Jong-Il y su Eterno padre, Jong se crió al modo norcoreano, siendo instruido desde joven en la ideología comunista y en la adoración del jefe de Estado de Corea del Norte. Renegó de su nacionalidad surcoreana y luchó por defender al que él considera "su país" a nivel futbolístico. Aún así, juega en un club japonés y, por lo que sé, sólo ha ido a Pyongyang para jugar con la selección
Si todos los compañeros de Tae-Se hubieran imitado su comportamiento anoche, el tema sería distinto. Pero, ¿no es un tanto raro que sólo llore alguien que no ha estado casi nunca en Corea del Norte? ¿Será consciente Jong Tae-Se de la situación real de la república? ¿Le habrán hablado sus compañeros de equipo de cómo son sus vidas allí? De conocer esto, ¿es normal que se emocione así escuchando los acordes del símbolo de un país tan, perdón por el adjetivo, ruin? ¿No podría ser tomado por sus compañeros, muchos de los cuales probablemente las pasen canutas día a día pese a ser futbolistas, como una falta de respeto o un gesto de tremenda hipocresía?
¿Será consciente Jong Tae-Se de la miseria que alimentan sus lágrimas?
Son preguntas comprometidas y que se quedarán sin responder gracias a la acción del departamento de "prensa" norcoreano, que mantiene a los jugadores y al cuerpo técnico totalmente aislados. Así es Corea del Norte. Mi opinión, forjada con pocos datos y quizás errónea, es que no es precisamente una patria por la que merezca la pena llorar. Quién sabe si Jong Tae-Se se hubiera guardado esos sollozos si viviese en Pyongyang
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